Estadio Ciudad de Caseros

PANORÁMICA del Estadio Ciudad de Caseros desde la popular local

El estadio Ciudad de Caseros, el Templo de Estudiantes, tuvo su inauguración oficial en mayo de 1963, ubicado en las intersecciones de las calles Lisandro de la Torre y Justo José de Urquiza, Caseros. Ese día, el Pincha estrenó su casa con una goleada por 5 a 0 sobre el club Piraña, en un encuentro correspondiente a la segunda jornada del campeonato de Primera D (Aficionados).

LA POPULAR de Estudiantes

El Ciudad de Caseros tiene capacidad para albergar 14240 espectadores sentados y un total aproximado a las 16740 personas paradas, repartidas entre las distintas tribunas ‘populares’, la platea y los palcos. La tribuna ubicada de espaldas a las vías del ferrocarril San Martín está simbólicamente dividida en tres sectores (Agustín Irigaray, Hugo Curto y José J. C. Valenti) y tiene una capacidad para 9240 espectadores sentados. Frente a la habitual ‘popular’ local se encuentra la platea bautizada Juan Zanella, con 520 butacas negras y blancas que forman la sigla C.A.E.

Desde la ‘popular’, sobre el costado derecho de la platea se encuentran las tribunas locales denominadas “Pascual Melaragno” (650 espectadores sentados) y “Tres de Febrero” (1600 espectadores); mientras que a la izquierda de la platea están las tribunas visitantes; la más chica, pegada a la platea, tiene capacidad 650 espectadores sentados y la siguiente, con ingreso por Urquiza y Suiza, se llama “Arquitecto Daniel Ramos”, con capacidad para 1600 espectadores.

Más acá en el tiempo, el 12 de septiembre de 2005 se inauguró la concentración “Ricardo Trigilli” bajo las plateas y con vista hacia la Av. Urquiza, en donde el plantel de Estudiantes concentra el día previo a los partidos oficiales. Cinco años más tarde, el 14 de abril de 2012, el cambio de imagen rotundo lo recibieron los bancos de suplentes, que fueron remodelados por completo y bautizados con los nombres del ídolo máximo Juan Carlos Bravo y del también histórico Javier Cordone.

LOS PALCOS de lujo del estadio Ciudad de Caseros, inaugurados en 2010

Avalado por sus socios, el club cedió una importante cantidad de metros cuadrados de sus tierras para la construcción del túnel sobre la calle Lisandro de la Torre. A cambio de esa porción de terreno, sin nada firmado y apelando a las promesas Nacionales-Municipales, a Estudiantes le prometieron la realización de tres obras clave para su crecimiento: la culminación de los palcos y el microestadio con confitería, la colocación de la luces artificiales y la construcción de una tribuna cabecera sobre Suiza.

DESDE el campo de juego, así se ven los palcos

De las tres promesas, hasta ahora se cumplieron dos. En octubre de 2010, se cortó la cinta de inauguración de los nueve lujosos palcos ubicados detrás del arco de Lisandro de la Torre. A mediados del año siguiente, se inauguró la confitería y unos días después se estrenó la iluminación, gracias a la cual el Pincha comenzó a disputar por la noche partidos como local.

 

 

“Yo le puse el nombre” (por Hugo Giménez)

Allá por los ’90, Oscar Ioppolo era el presidente. No me aguantaba más que nos digan que no somos de Caseros, que somos de Devoto y se me ocurrió identificar al club con el barrio y homenajear a los hinchas que lo seguían a todos lados. Entonces hablé con el presidente y se negó rotundamente: “De ninguna manera. Es como separar aguas los de Capital con los de Provincia”. Volví a tener otras charlas y no daba brazo a torcer Ioppolo, entonces le dije que iba a levantar firmas de los socios uno por uno en la tribuna; todos adherían pero hubo unos misteriosos mandados que pretendían que se llame estadio “Hugo Curto”, estadio “Lorenzo Pepe “, estadio ” Carlos Jofre ” (mi amigo). Yo entendía que el barrio crecía día a día y que cada vez íbamos a ser más (éramos pocos), pero faltaba ese homenaje al hincha que lo identifique . Y continué levantando firmas a pesar de algunos desubicados. Mi amigo Gabriel Quiroga presentó las firmas juntadas en dos partidos de local y no tuvieron otra excusa que aceptar mi propuesta. Y hoy no me arrepiento, me siento orgulloso de haber contribuido a insertar al Club Atlético Estudiantes en la piel y en el corazón de los caserinos.

LA PLATEA y sus tribunas laterales